Así es cómo impacta la tecnología en la productividad de las empresas

El crecimiento de la productividad en las empresas apoyado en la tecnología

“Tecnología, Empresa, Eficiencia y Recursos” son palabras que se asocian a la hora de definir “Productividad”. Desde la incorporación del bolígrafo hasta el uso de smartphones, todas las variedades de tecnologías que conocemos han cambiado la forma de trabajar del ser humano.

Podríamos afirmar que las nuevas tecnologías utilizadas, alineadas con un conocimiento y estrategia de negocio, aumentan la eficiencia y la productividad. Esto es porque la tecnología en sí misma no nos agregará valor a nuestra compañía: para que la implementación de nuevas tecnologías en una empresa genere un valor agregado y una mayor productividad, debe implementarse a partir de un estudio de “beneficio cuantitativo y cualitativo” detectando las áreas que se deberán automatizar o innovar tecnológicamente.

Las estadísticas avalan la relación entre Tecnología – Productividad

Según las cifras del National Bureau of Economic Research estadounidense, durante la primera mitad de los años 1990, la productividad tecnológica real creció a un ritmo anual de 1.2%, aunque aumentó a 3.1% durante el periodo entre 1995 y 1999. El porcentaje de inversión en tecnología (como parte de la inversión total) aumentó de 3% a finales de los años ochenta a 6% en 1999.

Del mismo modo en Europa, un estudio de London Econimics muestra que la inversión en la Tecnología representó 25% del crecimiento total y 47% del incremento total de la productividad laboral durante el periodo entre 1992 y 2000 en el Reino Unido.

Estas cifras, desde hace más de 20 años han venido sugiriendo y asegurando los grandes beneficios que la tecnología ha logrado generar directamente en la productividad de las empresas y por lo tanto en su crecimiento.

El Capital humano y su preparación para los nuevos formatos tecnológicos

La preparación de los recursos humanos de las empresas para la recepción de la Tecnología, es otro de los puntos que debe ser trabajado dentro de las organizaciones. Varios aspectos se deben tener en cuenta dentro de este punto, empezando por la distribución de los salarios en función a la preparación que debe tener el trabajador. El creciente uso de la tecnología ha hecho que muchos trabajadores tuvieran que desarrollar nuevos conocimientos o funciones dentro de sus organizaciones para beneficio de la misma.

Los pasos básicos para medir la productividad

Los indicadores de “Productividad” son los más utilizados a la hora de determinar si un proceso sobre el cual se aplicó cierta reingeniería con soporte tecnológico, ha generado beneficios económicos y cualitativos para la empresa.

Un estudio de la Universidad de Columbia liderado por los profesores de economía Ann Bartel y Casey Ichniowki ha demostrado, en base a estudios con indicadores de performance, la relación de mejora en la Productividad con la correcta implementación de tecnologías dentro de las organizaciones. En este punto es esencial que la veracidad y exactitud de los indicadores se cumpla para no perder las referencias y credibilidad de la información generada, ya que esta será la base fundamental para el crecimiento y evolución tecnológica dentro de la organización.

Tecnología aplicada + Productividad = Flexibilidad

Los estudios de la Universidad de Columbia también demostraron que una de las consecuencias de la correcta aplicación de la tecnología, no solo fue una mejor productividad, sino que también lograron demostrar “Flexibilidad” en la estructura de las Organizaciones que adoptaron estos cambios.

La disminución de los tiempos dedicados en ciertos procesos, la capacitación y adaptación de los recursos a las nuevas modalidades y tecnologías han brindado un nivel de flexibilidad (en tiempos de adaptación) a los cambios que las empresas necesitan para ser más competitivas.

2019-01-11T17:37:06+00:00